A mayor presión el agua hierve a menor temperatura.
Se puede verificar esto sin necesidad de ir a la montaña.
Para el experimento realizado se colocó un poco de agua en una jeringa y se tapo con un dedo el extremo y se movió el émbolo para observar el fenómeno.
Lo que sucede cuando el agua hierve es que pasa de estado líquido a gaseoso y se habla de sublimación.
En el ejemplo de la jeringa, al mover la pared flexible y al aumentar la presión se crea una energía que se transfiere al agua dentro de la jeringa, aparte de estar juntando las moléculas y separando con el movimiento del émbolo de la jeringa, el agua es susceptible a calentarse más rápido.
Y se puede concluir que la temperatura de congelación del agua también depende de la presión atmosférica.


